Me busco lejos, de Diego Lublinsky

“La historia de mi familia ha estado hecha de huídas, de persecuciones, y de nuevos comienzos”, señala la voz en off de Diego Lublinsky (Hortensia, Amor urgente) en los primeros minutos de Me busco lejos, su documental intimista que sigue las idas y vueltas del periplo que realiza su cuñada, Graziele, una chica de 20 años que busca construir su identidad  lejos de casa.

Possessor, de Brandon Cronenberg

No debe ser nada fácil ser el hijo o la hija de un director de cine consagrado, con una estética muy personal y una capacidad creativa enorme. Pensemos en el caso de Jennifer Lynch, quien filmó cuatro películas tratando de imitar el estilo de su padre y resultó que solamente Chained es respetable. No por casualidad es la que menos se parece a la obra de David Lynch. Las otras tres – Boxing Helena, Surveillance y Hiss- son simplemente descartables.

Sweetheart, de J. D. Dillard

Jenn es una joven morena que hizo una excursión marítima que terminó siendo un desastre a causa de una feroz tormenta. Jenn sobrevivió y pudo nadar hasta la playa de una isla tropical. Está absolutamente sola. O no. Porque, en realidad, enfrentarse a los infortunios de la naturaleza resulta ser el menos de lo males, considerando que un ser maligno sale de cacería todas las noches.