Trailers es una sección anárquica. Aunque, en realidad, no tanto. Aquí aparecen películas que son muy importantes para mí y que conocí casi accidentalmente. Aunque no necesariamente sean lo que se llama obras maestras, eso poco importa. Son, también, películas poco conocidas o poco recordadas. Hay de todos los géneros y estéticas. Así, ésta es una invitación al espectador para descubrirlas. Espero sus comentarios via e-mail en la sección Contactos.

Una obra no muy recordada de Douglas Sirk, no está entre sus obras maestras pero dista mucho de ser una película promedio. Creo que ninguna de las de Sirk lo es. Jane Wyman y Rock Hudson hacen una gran pareja y sus conflictos amorosos se sienten bien cercanos. Como siempre, la estética es impecable. Mejor no contar mucho más. Excepto que a mí me gusta tanto que por eso a mi sitio le puse el título de la película.


Seguramente una de las mejores películas de Douglas Sirk, maestro del melodrama que admiraba a Fassbinder y aprendió mucho de él, los títulos de presentación adelantan el tono y refinamiento de una historia de pérdidas, abandonos, desilusiones y conflictos interraciales. Una recomendación: pensarla en el contexto del Código Hays y leer su discurso entrelíneas. Y prepararse para llorar mucho porque un final desgarrador.  Dirigida por Douglas Sirk.


Una sorpresa absoluta. Drama, suspenso,  terror , con una pátina bien bizarra. También un poético homenaje a Terciopelo azul y a Freaks.  Con la inolvidable Karen Black y Mike Patton. Dirigida por Steve Balderson.


Ya el casting es un festín: Karen Black, Oliver Reed, Burges Meredith y Bette Davis (sí, Bette Davis). Con un par de escenas muy realistas y difíciles de ver para esa época (y quizás hoy también), Burnt Offerings no es una película más de casas embrujadas. Con algo del cine de clase B, y aún con sus desaciertos y cierta inverosimilitud, tiene momentos fantasmales y escalofriantes. Dirigida por Dan Curtis.


Una madre depresiva, una abuela que sabe más de lo que aparenta y dos nenes rubios, mellizos y encantadores. Y un secreto a voces. Todo dentro de un entorno campestre que no podría ser más bucólico. Porque pocas cosas son peores que el terror de lo bello. Los realizadores de la genial Goodnight Mommy tomaron más que algunos rasgos de Burnt Offerings, aunque ellos juren no haberla visto nunca.


Toda una generación quedó embelesada y se emocionó con esta historia del sabor agridulce del primer amor. Un clásico sobre el paso de la adolescencia a la pérdida de la inocencia, que pocas veces fue retratado con imágenes tan bellas y con una sensibilidad tan honesta. Con la bellísima Jennifer O’Neill en su mejor momento.  Dirigida por Robert Mulligan.