El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo, de Michael Chaves

Basada ligeramente en un caso de la vida real, el juicio de Arne Cheyenne Johnson, en el que la defensa planteó que su cliente había cometido un homicidio por posesión demoníaca. Entonces, es tarea del matrimonio Warren investigar al siniestro devoto de Satanás que maldijo al pobre Arne. Más de investigación detectivesca y un poco menos de cine de terror. Pero cuando el terror aparece…. no se olvida tan fácilmente.

The Deeper You Dig, de John Adams y Toby Poser.

The Deeper You Dig es una insólita película ultra-independiente. Está hecha con un muy bajo presupuesto, solamente con luz natural, no hay estudios sino locaciones, probablemente el registro del sonido fue artesanal, y el discreto trabajo de cámara es esencial para crear todo este mundo con poco y nada. Es claro que aquí se trata de transformar las limitaciones materiales en virtudes estéticas. El resultado es impecable.

Coda, de Sian Heder

No debería sorprender que Coda: los sonidos del silencio haya ganado el Oscar a mejor película. Leyendo su sinopsis, es clarísimo que los miembros de la Academia iban a encontrarla oscarizable: es otra historia de superación frente a la adversidad, aborda el tema de la discapacidad de una manera no conflictiva, apela mucho más a las emociones que a la reflexión crítica, y tiene una suerte de final feliz.

Matar a la bestia, de Agustina San Martín

“Las imágenes que creamos para esta película fueron diseñadas pensándose como cuadros. Había una búsqueda por encontrar el ensueño en todo, por trazarlo de un modo que se sintiera como un universo paralelo, como la realidad invertida. Buscábamos elementos ordinarios que pudiesen sentirse extraordinarios con tan sólo un detalle en la luz o un brillo. En esa búsqueda, el objetivo era enredar lo real y lo imaginario como si la película misma estuviese vista bajo la mirada de Emilia”, señala Agustina San Martí, guionista y directora de Matar a la bestia, actualmente en exhibición en el cine Gaumont a las 18:30 y en Malba Cine, los sábados a las 22:00.

Liquid Sky, de Slava Tsukerman

Una de las grandes rarezas de 1982, Liquid Sky es una deslumbrante obra que fusiona la ciencia ficción de las distopías con la psicodelia de la época y así concibe un relato audaz y vanguardista. En la sección TRAILERS podés recordar algunos de sus planos más icónicos. Y si no la viste nunca, con más razón: es uno de esos trailers que prácticamente te obligan a ver la película.

King Richard, de Reinaldo Marcos Green

A esta altura, es casi imposible pensar en King Richard sin recordar el fuerte cachetazo que Will Smith le dio a Chris Brown. No me interesa discutir si estuvo bien o mal. No viene al caso. Pero, a veces, parece que Richard Williams, el protagonista de la película dirigida por Reinaldo Marcus Green, tiene algo en común con ese Will Smith en la ceremonia de los Oscars. Lo que impacta, o me impacta, es el sentido de omnipotencia que puede ser autodestructivo, cuando no destructivo también para los otros.