Dreamflow, la escuela está en peligro, de Gabriel Saie

«Más allá de la imagen convencional por la que se conoce a India, buscamos revelar la belleza que existe en el barro. A su vez, nos enfocamos en cómo la humanidad emerge en el diálogo intercultural. Dreamflow, la escuela está en peligro retrata la importancia de la solidaridad, que puede definir la vida de las personas. En un contexto social de profundas desigualdades, reivindica la construcción colectiva y el derecho a la educación más allá de las restricciones sociales», señala su director, Gabriel Saie, cuya ópera prima Kosice hidroespacial (2016), un documental sobre el artista de vanguardia Gyula Kosice, fue estrenado en el BAFICI y exhibido en Eslovaquia y China. Su segundo documental tendrá su estreno nacional en el Cine Gaumont en una función única el jueves 23 de abril a las 20hs.

En Varanasi, un grupo de adolescentes de la casta más baja sobreviven en su día a día frente a la discriminación que sufren por vivir en un en una zona tan marginada. Pero un pequeño gran cambio se avecina: Jesumiel, una joven argentina, se encarga de formarlos para que puedan ser maestros de los niños del asentamiento. Así, esta pequeña gran escuela se convierte en un muy necesario espacio para la convivencia y el aprendizaje. No obstante, el emprendimiento tiene que hacer frente a numerosos obstáculos y barreras que amenazan su continuidad.

Evitando caer en la trampa del registro exótico y for export, la cámara de Saie busca y encuentra aquellos detalles que dan cuenta de un todo, y lo hace con sutileza y honestidad emocional.  De una manera no invasiva pero tampoco distante, se acerca a los niños y jóvenes de la zona y captura sus gestos y miradas, sus conversaciones y juegos, y claro está también sus tareas escolares. En algunos tramos del documental se siente como si uno estuviera presente allí mismo, espiando como un testigo privilegiado.

El tono de Dreamflow es meditativo e insta a la reflexión mientras que el montaje le da dinamismo acorde al ritmo acompasado de la narrativa. Fotográficamente, bellísimos planos generales un tanto melancólicos con tonos plácidos y suaves se entrelazan con planos más cerrados de elocuentes colores vivos, y así revelan los distintos matices de un lugar vital y espiritual, a pesar del peligro que lo atraviesa.

Porque la aproximación de Saie a un material tan rico es esencialmente humanista, siempre en en pos de la esencia en vez de la superficie. Sin recurrir a la palabra como eje que articula la historia – los diálogos son escasos, concisos y dan algo de información, pero las conclusiones las construye el público a su buen saber y entender. Inicialmente, puede parecer que la lectura está dirigida, pero después de algunas secuencias esa primera impresión desaparece. Dreamflow, la escuela está en peligro es más una experiencia audiovisual que un documento que solamente registra.