“El guión está pensado para ser interpretado por Harry Dean Stanton, es un homenaje a él como actor y como hombre. En esencia, es biográfica ya que las historias de Lucky están escritas a partir de la vida de Harry.
Autor: Pablo Suárez
Durante los 80, existió José de Zer. Sí, lo digo así, como un acontecimiento porque fue precisamente eso. Un periodista de espectáculos que dejó de lado a la farándula por los extraterrestres. Todo comenzó cuando en Capilla del Monte, en los cerros de Córdoba, apareció un enorme círculo de pastizal bien quemado. Lo que se diría un supuesto fenómeno paranormal. Hasta quizás fue el rastro de un ovni.
Dentro de la generación de directores surgidos durante el comienzo del llamado Nuevo Cine Argentino a principios de los 90, Celina Murga (Ana y los otros, Una semana solos, Escuela normal, La tercera orilla) se ha caracterizado, entre otras cosas, por su narrativa de corte naturalista, siempre sutil y elaborada, nunca forzada y menos aun impostada.
Slumber Party Massacre respeta los clichés narrativos e icónicos del género. Lo que sabemos que va a pasar, pasa. Lo que imaginamos que vamos a ver es lo que vemos. Pero pronto llega el momento en el que los subvierte y se ríe de sus incongruencias y su falta de verosimilitud
entre Leatherface y The Deep House, Bustillo y Maury estrenaron Kandisha, que no será una obra de arte pero es incómoda y un tanto perturbadora. Y no precisamente porque sea original – no lo es- sino porque es muy efectiva y tiene una estética propia.
Se estrenó la nueva película de Martín Rejtman, La práctica, y sin duda es una ocasión para celebrar. Es que el llamado padre del nuevo cine argentino sigue fiel a su estilo tan personal y coherente que hace que uno identifique cualquiera de sus películas con solo ver una escena o escuchar un diálogo.
Filmada casi íntegramente dentro de la casa, Intruders se vive como si estuviera narrada en tiempo real, aunque no lo está. Haber construido con tanta exactitud el orden y la duración de cada incidente no puede sino darnos una fuerte sensación de un aquí y ahora tenso y perturbador.
Sin intentar ser existencial, Los hambrientos sí tiene una mirada profunda, muy introspectiva y de una honestidad brutal. Es que se mire como se lo mire, este mundo ya está muerto en vida.
Esta película modesta pero muy estilizada dirigida por el irlandés Ivan Kavanagh (The Tin Man) construye algunos climas muy perturbadores y está dirigida con una precisión notable. En términos formales, todas y cada una de las escenas muestran a un director creativo y riguroso, aun con sus influencias.